dame sus manos
colocaría una moneda en las palmas
encerrar sus dedos en los mías
con permiso, tuvo que disculparme por no responder a su deseo
por presenciar cómo abofeteaba a mi madre
cuando estuve enferma, me llamaste para conversar en español
para ganar a la máquina que domina mi mente
“si no está bien no es el fin”
me gusta mirar los animales en las fotos de su país
la mezcla de la cultura cantonesa y latina
como regalo de agradecimiento, le envié miel
que similar a las flores y las declaraciones de afecto que me mandaste
dulzor pegajoso que cubre mis manos
y con el cual es más fácil agarrarse al mundo